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Puerta VIII · Segunda parte · La noche: El rostro que se ladea

«La entrega no es hacia arriba, sino hacia dentro».

Puerta de dos hojas de madera en un portal de mármol gris con columnas estriadas; abierta, da al mar, con el sol poniéndose sobre el horizonte

Toca la puerta para abrirla.

Aquí sigue la puerta fuera del papel: su práctica, su gesto para el día y las palabras que la acompañan.

La práctica

La mariposa danza de flor en flor

De las Dieciocho Joyas

Su referencia es Butterfly Dancing in Front of Flowers.

La intención de esta práctica es encontrar soltura en las articulaciones, amplitud en el pecho y ligereza, acompañando el movimiento con la respiración.

Una imagen puede acompañarte: siente los brazos ligeros, como si el aire los sostuviera, tal como el viento sostiene a la mariposa.

El libro describe esta forma paso a paso. La descripción acompaña el aprendizaje con un instructor y, después, ayuda a recordar los movimientos.

«He decidido no enseñar estas artes a menores de dieciocho años». Guía común de las prácticas.

Apertura
Sentir, soltar y sonreír del corazón.
Repeticiones
La elección, la frecuencia y las repeticiones de cada forma se aprenden con el instructor.
Cierre
Al terminar el último ciclo, detén el movimiento y deja espacio para el flujo del Chi y la quietud. Recoge el Chi en el Dantien inferior y concluye con el masaje facial del cierre común.
Cuidado
Si un movimiento produce dolor o mareo, detente.
Leer la guía común de las prácticas

Para llevar al día

Gesto personal para esta puerta, independiente del ejercicio de la escuela:

  1. Sentado o de pie, inclina la cabeza un poco hacia abajo y a la derecha, y quédate en esa inclinación unas respiraciones. Es un gesto de reconocimiento, no de sumisión: como cuando se saluda a alguien mayor.
  2. Lleva la atención al pecho y percibe la respiración sin modificarla.
  3. Después, siente los puntos donde el cuerpo se apoya: los pies en el suelo, o las manos sobre las piernas.
  4. Vuelve a levantar la cabeza despacio. No hace falta sentir nada en particular; basta con volver a mirar de frente.

En la montaña había oído «estás listo»; en la oficina nadie lo sabía.

El reto de la semana

Siete días

Cada día, inclina la cabeza y quédate así unas respiraciones. Después marca el día.

0 de 7 días

«Si algo no te sirve, suéltalo». Lo que marcas se queda en este dispositivo.

Biblioteca

Más sobre esta puerta

«Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar».
San Juan de la Cruz, Subida al Monte Carmelo, libro II, cap. 22, 3

Juan de la Cruz sitúa estas palabras en una reflexión sobre las visiones y las revelaciones. Para él, Dios se ha dado plenamente en Cristo. Leo ese pasaje como una invitación a no hacer de lo extraordinario la medida de mi fe.

Esta puerta cuenta lo que vi una noche con los ojos cerrados. Después tuve que encontrar cómo vivir con ello al volver a la empresa.

La voz

San Juan de la Cruz · Noche oscura · Subida al Monte Carmelo · Cántico espiritual · Dichos de luz y amor

San Juan de la Cruz en el libro
La puerta siguiente · IX

El sol que gira en dos direcciones

«Cuando la luz aprende dos caminos, el corazón se queda quieto en el medio».

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O quedarte

«Puedes leer una puerta por semana o quedarte más tiempo en la que lo pida».

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