Puerta III · Primera parte · Entrar: El umbral del regreso
«El que vuelve distinto no regresa al mismo lugar».

Toca la puerta para abrirla.
El tigre feroz empuja montañas
De las Dieciocho Manos de Lohan
Me refiero a Empujando montañas, Pushing Mountains, de las Dieciocho Manos de Lohan: de pie, empujar ambas palmas al frente.
Mi intención al practicarla es ordenar la fuerza, sin confundirla con la necesidad de vencer.
El libro describe esta forma paso a paso. La descripción acompaña el aprendizaje con un instructor y, después, ayuda a recordar los movimientos.
«He decidido no enseñar estas artes a menores de dieciocho años». Guía común de las prácticas.
- Apertura
- Sentir, soltar y sonreír del corazón.
- Aprendizaje
- Aprende esta secuencia con un instructor.
- Cierre
- Deja espacio para el flujo y la quietud. Termina con el cierre común en el Dantien inferior y el masaje facial.
- Cuidado
- Evita tensar los hombros o empujar con fuerza muscular.
Para llevar al día
Para llevar esta puerta al día, puedes detenerte antes de buscar otra emoción y reconocer cómo estás. No hace falta resolverlo de inmediato.
Siete días
Cada día, antes de buscar otra emoción, detente y reconoce cómo estás. Después marca el día.
0 de 7 días
«Si algo no te sirve, suéltalo». Lo que marcas se queda en este dispositivo.
Escribe desde ahí
Recuerda una ocasión reciente en que buscaste una emoción intensa. Quédate con lo que recuerdes de ese día: cómo estabas antes, qué sentiste mientras ocurría y cómo te encontraste después.
Puede haber satisfacción, cansancio, calma, tristeza o algo que todavía no sabes nombrar. ¿Qué buscabas en aquella experiencia? ¿Encontraste algo de eso?
Puede ser un lugar, una persona o una forma de estar contigo. ¿Qué encuentras allí? ¿Hay algo de ese amparo que echas de menos hoy?
Si la casa que recuerdas no fue un lugar de acogida, puedes preguntarte qué necesitarías para sentirte recibido hoy. No hace falta volver a un lugar en el que no quieres estar.
Quédate un momento con esa tensión. Puedes sentir deseos distintos sin tener que resolverlos enseguida.
Escoge una de estas preguntas y escribe desde una experiencia tuya. Deja espacio para lo que todavía no entiendes. Al terminar, observa si aparece algo que quisieras cuidar, retomar o pedir en tu vida de hoy.
Si puedes, escribe en papel blanco y con lápiz de grafito. Si no los tienes cerca, escribe aquí y después imprime tu cuaderno.
Lo que escribes aquí no se envía ni se guarda: se borra al cerrar el sitio o al recargar la página. Imprímelo antes de salir y vuelve a leer tu bitácora con frecuencia.
Más sobre esta puerta
«No está la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho».
Teresa escribe a sus monjas sobre las dificultades de la oración. Al leerla, pienso en aquellos años en que confundí la intensidad con la alegría. Había salido de mi tierra; tardé ocho años en volver.
Santa Teresa de Ávila · Las Moradas (Castillo interior) · «Nada te turbe»
Santa Teresa de Ávila en el libro- Dieciocho Manos de Lohan
- Serie de dieciocho ejercicios de Chi Kung de la tradición Shaolin, enseñada en la escuela del autor; de ella salen las prácticas de las Puertas I a V: Levantando el cielo con dos manos, Mirando hacia atrás para llevar la luna sobre y dentro de mí (Sosteniendo la Luna), El tigre feroz empuja montañas, Arrancando estrellas, cambiando galaxias (Cosechando estrellas) y Lanzando flechas a izquierda y derecha. Las trece prácticas del libro no forman una serie tradicional única.
- Chi Kung
- Arte chino del cultivo de la energía a través de postura, movimiento, respiración y mente (en pinyin, qigong).
- Dantien inferior (también escrito dantian)
- «Campo de cinabrio»: centro situado en el bajo vientre dentro del lenguaje energético de esta tradición. En el libro, la atención vuelve allí antes del masaje facial de cierre.
- Moradas
- Las estancias del castillo interior de santa Teresa de Ávila (Las Moradas, 1577): el alma como castillo de muchos aposentos con Dios en el centro.
- Los años de Miami
Inmersiones bajo la luz de las estrellas y, por la mañana, John Pennekamp, en Cayo Largo.
- 1992
Vuelve a Venezuela, a la empresa de su padre, después de ocho años en Miami.
El relato completo está en el libro.
La voz que conduce al silencio
«Algunas palabras existen para morir en paz dentro del silencio».
Entrar por la Puerta IV«Puedes leer una puerta por semana o quedarte más tiempo en la que lo pida».
Cómo recorrer las puertasVolver a las trece puertas


