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Las puertasquietudsagrada.com/epilogo

Epílogo: El libro que respira

Si has llegado hasta aquí, quizá alguna de estas puertas siga abierta en ti.

El último gesto

  1. Deja el libro abierto una noche, sobre la mesa.
  2. Pon junto a él un vaso con agua.
  3. Al amanecer, bebe de esa agua despacio.

Puede ser una manera sencilla de recordar lo que estas páginas hayan despertado en ti.

Quiero seguir aprendiendo sin dejar la vida para después.

Después viene el día. Vuelvo al trabajo, a mi familia, a las decisiones que me toca tomar. Ahí pongo a prueba lo que he vivido en la quietud.

Volver a entrar

Las trece puertas siguen abiertas. Cada una guarda su práctica y su gesto para el día; la mayoría, también sus preguntas.

Ver las trece puertas
Sin orden

Si prefieres entrar por lo que estás viviendo, hay una puerta para cada situación.

¿Por dónde entro hoy?