Puerta I · Primera parte · Entrar: La sed que despierta al cielo
«Cuando la sed ya no busca afuera, el cielo comienza a llover por dentro».

Toca la puerta para abrirla.
Levantando el cielo con dos manos
De las Dieciocho Manos de Lohan
El libro describe esta forma paso a paso. La descripción acompaña el aprendizaje con un instructor y, después, ayuda a recordar los movimientos.
«He decidido no enseñar estas artes a menores de dieciocho años». Guía común de las prácticas.
«Dios reconoce mi presencia en la tierra».
- Apertura
- Sentir, soltar y sonreír del corazón.
- Respiración
- Coordina el movimiento con una respiración cómoda, sin imponerle una cuenta.
- Repeticiones
- La cantidad de repeticiones corresponde a la forma aprendida con tu instructor.
- Cierre
- Termina con el cierre común en el Dantien inferior y el masaje facial.
- Cuidado
- Si un movimiento produce dolor o mareo, detente.
Para llevar al día
«Estoy aquí»
Para llevar esta puerta al día, puedes quedarte con una frase: «Estoy aquí».
Siete días
Cada día, quédate con la frase. Después marca el día.
0 de 7 días
«Si algo no te sirve, suéltalo». Lo que marcas se queda en este dispositivo.
Escribe desde ahí
Quédate un momento con un recuerdo suyo. Tal vez aparezca un gesto, una manera de llamarte o el silencio que compartían. No hace falta completar lo que no recuerdas.
Observa qué ocurre en ti al recordarla ahora. Puede haber cariño, tristeza, distancia o sentimientos que todavía no sabes nombrar. Deja que estén, incluso si se contradicen.
No te apresures a cerrar estas preguntas con una respuesta. Escoge la que más te haya detenido y escribe desde ahí, aunque lo primero que puedas decir sea: «No lo sé».
Si puedes, escribe en papel blanco y con lápiz de grafito. Si no los tienes cerca, escribe aquí y después imprime tu cuaderno.
Lo que escribes aquí no se envía ni se guarda: se borra al cerrar el sitio o al recargar la página. Imprímelo antes de salir y vuelve a leer tu bitácora con frecuencia.
Más sobre esta puerta
«Considerar nuestra alma como un castillo todo de diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas».
Teresa imagina el alma como un castillo con muchos aposentos. Yo vuelvo a uno que conocí de niño, los sábados, en el asiento de un carro que salía de Caracas hacia Valencia. Mi padre conducía; yo esperaba llegar.
Santa Teresa de Ávila · Las Moradas (Castillo interior) · «Nada te turbe»
Santa Teresa de Ávila en el libro- Chi Kung
- Arte chino del cultivo de la energía a través de postura, movimiento, respiración y mente (en pinyin, qigong).
- Wong Kiew Kit
- Gran Maestro de la escuela Shaolin del autor, cuarta generación del Templo Shaolin del Sur; en el libro, Sigung.
- Dieciocho Manos de Lohan
- Serie de dieciocho ejercicios de Chi Kung de la tradición Shaolin, enseñada en la escuela del autor; de ella salen las prácticas de las Puertas I a V: Levantando el cielo con dos manos, Mirando hacia atrás para llevar la luna sobre y dentro de mí (Sosteniendo la Luna), El tigre feroz empuja montañas, Arrancando estrellas, cambiando galaxias (Cosechando estrellas) y Lanzando flechas a izquierda y derecha. Las trece prácticas del libro no forman una serie tradicional única.
- Dantien inferior (también escrito dantian)
- «Campo de cinabrio»: centro situado en el bajo vientre dentro del lenguaje energético de esta tradición. En el libro, la atención vuelve allí antes del masaje facial de cierre.
- De niño
Los sábados, de Caracas a Valencia: ciento cincuenta kilómetros en el carro de su padre.
- 1984
Miami, a los diecisiete años.
- 1999
Sale de la empresa de su padre para empezar la suya.
- 2000
Campeón nacional en la categoría Gran Turismo del automovilismo venezolano.
- 2006
República Dominicana: un curso de liderazgo.
- 14 de julio de 2007
Bogotá, Hotel Windsor House: un taller de Wong Kiew Kit.
El relato completo está en el libro.
Donde la luz aprende tu nombre
«La luz no te busca para iluminarte, sino para recordarte quién eres».
Entrar por la Puerta II«Puedes leer una puerta por semana o quedarte más tiempo en la que lo pida».
Cómo recorrer las puertasVolver a las trece puertas


